Desde 1965 hasta 1982

Desde 1965 hasta 1982

De autor exiliado de culto, pasó Sender a escritor popular en la España del desarrollismo y de la tibia apertura. Lo hizo de la mano de la editorial Destino y a raíz, sobre todo, tanto de la edición completa de Crónica del Alba (1965) como del logro del premio Planeta (1969) con el relato En la vida de Ignacio Morel. Pero Sender seguía en su ostracismo estadounidense; en 1961 había aceptado una plaza como profesor en la Universidad de Los Ángeles. Jubilado, en 1963 pasó de Alburquerque a Manhattan Beach (California). Allí terminó la escritura de La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (1964), Jubileo en el Zócalo (1964), El bandido adolescente (1965), Valle Inclán o la dificultad de la tragedia (1965), El sosias y los delegados (1965), Cabrerizas altas (1966), Tres novelas teresianas (1967), Las gallinas de Cervantes (1967), Ensayos sobre el infringimiento cristiano (1967), Las criaturas saturnianas (1967), El extraño señor Photynos (1968), Don Juan el la mancebía (1968), Novelas del otro jueves (1969), Comedia del diantre y otras dos (1969), Tres ejemplos de amor y una teoría (1969), En la vida de Ignacio Morel (premio Planeta 1969), Relatos fronterizos (1970), Nocturno de los 14 (1970), Zu o el ángel anfibio (1974), Ensayos del otro mundo (1970), La antesala (1971) y El fugitivo (1971).

En 1972 Sender traslada, por motivos de salud, su residencia de Los Ángeles a San Diego. En esta ciudad continuó su febril y prolífica actividad literaria, con títulos tales que Tupac Amaru (1973), Una virgen llama a tu puerta (1973), Libro armilar de poesía y memorias bisiestas (1974), Cronus y la señora con rabo (1974), Nancy, doctora en gitanería (1974), La mesa de las tres moiras (1974), Las tres sorores (1974; reescritura definitiva de Siete domingos rojos), El futuro comenzó ayer (1975), Arlene y la gaya ciencia (1976), El pez de oro (1976), La efemérides (1976), El Mechudo y la Llorona (1977), El alarido de Yaurí (1977), Gloria y vejamen de Nancy (1977), El superviviente (1978), Adela y yo (1978), Solanar y lucernario aragonés (1978; compuesto de artículos aparecidos en el Heraldo de Aragón), La mirada inmóvil (1979), Por qué se suicidan las ballenas (1979; primero de los doce libros publicados en Destino referidos a los signos del Zodiaco —1978-1982—, entre los que destacan Una hoguera en la noche y la Orestíada de los pingüinos —reescrituras de narraciones homónimas de juventud—), Ver y no ver (1980), Monte Odina (1980), La cisterna de Chi-Chen Itza< (1981), Segundo solanar y lucernario (1981) y Chandrío en la plaza de las Cortes (1981). Póstumos, aparecieron Álbum de radiografías secretas (1982), Hughes y el once negro (1984), Toque de queda (1985) y la edición completa de la serie de Nancy, Los cinco libros de Nancy (1984).

En 1974 y 1976 pudo Sender regresar fugazmente a España, con la excusa de la impartición de varias conferencias en ciudades españolas (Barcelona, Zaragoza, Huesca…). En el segundo de los viajes, se le tributó un emotivo homenaje en Chalamera, pero la posible felicidad de un regreso imposible fue turbada por los desagradables sucesos acaecidos en la residencia mallorquina de Camilo José Cela. No volvería más a su país natal —porque, entre otras cosas, pudo comprobar que ya no era su lugar— pero sí recuperaría, en 1980, la nacionalidad española. El 16 de enero de 1982 la muerte le sorprendió en su domicilio de San Diego.